; ; ; ; ; ; ; Etiquetas, packaging y marketing, trío de ases | Rieusset, Fabricante de etiquetas
packaging de ketchup para marketing

Etiquetas, packaging y marketing, trío de ases

Los triángulos son figuras geométricas que simbolizan la perfección. Representan, para algunas culturas, los tres reinos: el mineral, el vegetal y el animal. Para otras simboliza la fuerza, belleza y el conocimiento. Pero ya sean unas u otras, todas ellas creen que son elementos y cualidades que conviven unidas. Todas ellas se equilibran, se complementan y nutren entre sí. Hasta el punto que una parte no puede existir sin la otra.

Embalaje, etiquetaje y branding, un triángulo amoroso perfecto

Pues bien, esta es la metáfora es la que hemos querido utilizar en este post para hablar sobre otro “triángulo amoroso”. Y no es otro que la etiquetas, el packaging y el marketing. O cómo los dos primeros necesitan al último para poder persistir en el tiempo.

Desde Rieusset somos conscientes de que estos tres elementos de un producto son un conjunto indisoluble. Y es que al diseñar un embalaje, si luego no hay un respaldo de comunicación, lo más normal es que el producto caiga en el olvido. Se llenará de polvo en los estantes y acabarán caducando o retirándose. O imagínate que un envase es atractivo pero al abrirlo, su etiqueta es ilegible, está anticuado o está producido con materiales de mala calidad. Porque la impresión y los materiales con los que se producen, cuentan y mucho. Y además, el esfuerzo inicial de impactar por un buen packaging no habrá valido para nada.

Cuando un cliente mira a un producto, éste busca principalmente dos cosas: precio y calidad. Si queremos que un producto destaque entre un mar de opciones similares, es imprescindible asegurarse de que el éste tenga calidad suficiente. Y para reflejar esta calidad, ¿cómo logramos hacerlo? Creando un embalaje y etiquetas de calidad y comunicando de forma creativa y clara que realmente lo son.

Porque fíjate en este ejemplo de la marca de leche Molocow. Con el diseño de su packaging y etiquetas, crearon algo diferente a todo en los estantes del mercado. Por sí solos hablan y comunican todo su mundo. Es marketing visual que entra a primera vista. Sin duda el usuario al verlo siente curiosidad y ganas de consumirlo. ¿Quedarías abducido tú mismo por esta leche?

 

Porque imagínate si vamos al estante y esta misma botella que acabamos de ver, tiene la etiqueta se despegada, está rota o tiene borrosa la tinta, ¿qué harías? Automáticamente el producto será juzgado por ello y seguramente no acabará en tu cesta de la compra.

Para demostrar que nuestro producto es de calidad y cumple los requisitos, hay que decirlo alto y claro. Es aquí donde el marketing se alía con el embalaje y el etiquetado para juntos conseguir que destaque nuestro producto. Para asegurarse de que el consumidor perciba de inmediato la excelencia y propiedades del mismo. Se trata de comunicarle al consumidor el valor de lo que queremos vender de la forma más rápida posible.

Conseguir el equilibrio, aunque no sea tarea fácil, es posible. Y una vez se logra, el producto va a tener sin duda un largo recorrido. Una vez conseguida esta calidad, hay que diseñar una etiqueta atractiva y un embalaje para contenerlo. Posteriormente, hay que producirlo con maquinaria de última tecnología y utilizar material adecuado. En los detalles está la diferenciación.

Packaging y etiquetas como parte de la estrategia de marketing

Pero, ¿para qué valen en realidad los embalajes y las etiquetas? ¿Por qué son tan necesarios? Muy sencillo: ambos forman parte de una estrategia global de marketing. Son parte de las 5 P’s del marketing: producto, promoción, precio, place (lugar, distribución) y packaging (y etiquetado). Ambos aportan valor y retorno a la marca y nutren de sentido la estrategia de marketing previamente establecida. Es necesario cuidar cada detalle para con ello destacar y aumentar el retorno de inversión. Pero no sólo hay que hacer hincapié en el empaque que guarda y protege el producto, sino también en la etiqueta.

Pongamos un ejemplo. En pleno verano, entras en el supermercado a comprar una botella de agua. De entre todas las que ves, ¿te fijarías en esta? Esta etiqueta transmite, por sus transparencias y burbujas, una sensación de frescura, de limpieza, de pureza, de claridad. Su diseño obtuvo el tercer premio en The Dieline Awards de 2010.

 

Otro ejemplo es esta etiqueta diseñada para una cerveza artesana, Lone Bee, y que recibió el primer premio en la categoría de bebidas el 2018. Esa especie de zigzag simboliza el recorrido que realiza una abeja solitaria en búsqueda de néctar para su colonia. El diseño muestra visualmente ese viaje que realiza la abeja, los peligros a los que se enfrenta y se encuentra a lo largo de ese camino solitario. Es también una metáfora de cómo los creadores de esta cerveza pasaron por varios obstáculos hasta encontrar la bebida perfecta.

 

Y es que sin duda, una buena etiqueta es una acción que debe estar alineada con la estrategia de marketing. Para conseguir el mejor resultado, elegir al mejor proveedor, es también crucial. Desde Rieusset somos conscientes de ello. Por ello, si decide confiar en nosotros, no sólo le ayudaremos a conseguirlo, también le aportaremos soluciones.



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