; ; ; ; ; ; ; Qué le exigimos a las etiquetas para alimentos - Rieusset, Fabricante de etiquetas

Qué le exigimos a las etiquetas para alimentos

Cuando leemos un artículo sobre el origen de alguno de los productos que utilizamos habitualmente, nos sorprende descubrir que su nacimiento no es más o menos reciente, sino que a veces se remonta a cientos, e incluso a miles de años. Nos maravilla que en la antigüedad ya se utilizaran ciertos artículos, pues tenemos la costumbre de pensar que todo lo que hoy día nos resulta útil, tiene que tener un origen reciente.

Eso es lo que ocurre, por ejemplo, con algo tan “moderno” como las etiquetas para alimentos. Que de modernas tienen muy poco (por lo menos en lo que se refiere a su concepto), pues nuestros antepasados ya las utilizaban desde tiempos muy antiguos. 

Etiquetas para alimentos: el origen

La RAE define la etiqueta como “pieza de papel, cartón u otro material semejante, generalmente rectangular, que se coloca en un objeto o en una mercancía para su identificación, valoración o clasificación”.

A día de hoy, todo el mundo sabe lo que es una etiqueta, pues las vemos cientos de veces cada día. De hecho, las etiquetas para alimentos se han convertido en elementos imprescindibles en el mercado de consumo actual.

Por eso, ¿quién podría imaginar que en épocas antiguas ya se “etiquetaban” algunos alimentos? A aquellos que piensen que “todo” lo han inventado las generaciones modernas, les diremos que los fenicios, los griegos y los romanos se nos adelantaron en un montón de cosas. Aquellos grandes comerciantes de la antigüedad recibían y enviaban gran cantidad de productos a lugares remotos, a menudo al otro lado del Mediterráneo, por lo que adquirieron la costumbre de sellar las ánforas en las que transportaban los vinos, aceites, cereales y demás artículos, indicando en ellas la fecha de almacenamiento, el nombre del producto, su origen, peso… etc. También los sirios y los egipcios editaban manuscritos para describir la calidad que debían tener ciertos bienes. Y en épocas más recientes, como en los siglos XVIII y XIX, muchos estados (como el desaparecido Imperio Austro-Húngaro), editaron normas y descripciones detalladas de muchos productos, para favorecer su conocimiento por los compradores y evitar los habituales fraudes.

Qué esconden las etiquetas para alimentos 

Hoy día nadie duda de la importancia que tienen las etiquetas para alimentos, pues nos dan la seguridad de saber lo que estamos comprando. A nadie en su sano juicio se le ocurriría adquirir un producto sin etiquetar, pues a saber lo que puede contener en su interior. Además, la legislación española exige que todos los alimentos envasados contengan una información obligatoria, que debe incluirse directamente en los envases o en etiquetas adheridas a ellos. Esa información es la siguiente: nombre del alimento, lista de ingredientes, alergénicos, cantidad neta de producto, fecha de caducidad, condiciones de conservación, empresa fabricante, lugar o país de procedencia, modo de empleo, información nutricional y número de lote. 

En muchos productos de pequeño tamaño, resulta increíble que puedan incluirse tantos datos en un espacio tan reducido.

etiquetas para productos

La información de las etiquetas alimentarias nunca había sido tan completa como lo es ahora. Y los consumidores nunca habían observado y leído con tanta atención el etiquetado de los alimentos que van a comprar. Sobre todo, cuando adquieren algo por primera vez. De hecho, según un estudio realizado por Info-Retail, (revista especializada en proporcionar información sobre el mercado de gran consumo), el 90% de los consumidores lee las etiquetas de los alimentos antes de comprarlos. Y dicha lectura alcanza el 100% cuando están condicionados por alguna circunstancia especial, como el estar siguiendo algún tipo de dieta, o sufrir alergias o intolerancias a ciertos alimentos. Ese estudio también nos indica que los puntos que más interesan al consumidor medio son tres: los ingredientes, la fecha de caducidad y la tabla nutricional. 

Las exigencias de los consumidores en el etiquetado

¿Qué requisitos debe tener un buen etiquetado para satisfacer las necesidades de un público cada vez más exigente con la información que recibe y con la calidad de lo que compra? ¿Qué busca el consumidor actual en las etiquetas para alimentos? Podemos contestar a esas preguntas con una sola palabra, pues los consumidores hoy día, lo queremos TODO. 

elección de etiquetas para alimentos

Cuando cogemos un producto del supermercado y le damos la vuelta para leer su etiqueta, queremos ver toda la información detallada. Sus componentes, las calorías que nos aporta, si contiene alérgenos… También queremos que todo esté expuesto de manera comprensible para que podamos leerlo sin que nos cueste trabajo entenderlo. Por supuesto, no admitimos términos engañosos. Y si además tiene un tamaño de letra que nos permita leerla sin tener que llevar una lupa en el bolsillo… mejor que mejor. 

Pero eso no es todo. Aunque nos parezca increíble, nuestra exigencia como consumidores ha dado un paso más en los últimos tiempos, y además de exigir a las etiquetas para alimentos una información clara, veraz y detallada, también buscamos un plus añadido: el factor estético. Queremos que la etiqueta llame nuestra atención. Que nos enamore a simple vista. Y eso es lo que ha logrado convertir a las etiquetas para alimentos en una poderosa herramienta de marketing, pues cuando consiguen captar nuestro interés, son capaces de generar en nosotros la denominada “compra por impulsos”. Algo en lo que todos los consumidores hemos caído más de una vez. 

¿Quién no ha metido en el carrito del supermercado algún producto que no llevaba apuntado en la lista de la compra por lo mucho que le ha llamado la atención su etiqueta? Su color, su forma, su diseño, la forma de publicitar su contenido… Todo está estudiado para que ese artículo vaya directo a nuestra casa, pudiendo convertirse, incluso, en un producto de consumo habitual para nosotros y nuestras familias.

niños con etiquetas para alimentos

Qué elementos configuran el etiquetado perfecto

Hay que tener en cuenta que en el mundo del etiquetado ya está todo (o casi todo) estudiado. Por eso el nombre del producto suele aparecer escrito con letras suficientemente grandes como para que podamos leerlo desde cierta distancia. Y si encima se añaden tres o cuatro palabras al envase con mensajes que capten nuestra atención, como “100% natural”, “De cultivos ecológicos”, “Sin azúcares añadidos”, “Bajo en calorías”… etc., gran parte del trabajo estará hecho.

El mercado está lleno de buenos ejemplos de etiquetas para alimentos. Desde sopas de sobre, latas de atún o botellas de aceite, pasando por yogures, snacks, galletas, cereales… y así con un sin fin de productos. 

Hoy día, un consumidor que va a adquirir un alimento, quiere poder leer qué es lo que se va a comer. Y si el etiquetado guarda una estética adecuada, llamará más su atención que cualquier otro que contenga el mismo tipo de producto. Por eso los fabricantes buscan que sus etiquetas reúnan la combinación perfecta de elementos, para que sus productos alcancen el éxito: información, originalidad, diseño… y un toque de persuasión.

¿Qué hace Rieusset al respecto?

En Rieusset llevamos años fabricando etiquetas para alimentos. Hoy día, un 38% del total de nuestra producción de etiquetado y embalaje flexible engloba este sector, siendo un 31% embalaje flexible de helados, galletas, chocolates y bollería; y el 7% restante etiquetas y sleeves de lácteos, mozzarella y zumos de fruta.

Hablando en términos de producto, en Rieusset trabajamos en función de lo que solicita el cliente y suministramos etiquetas y embalaje flexible para alimentos siguiendo las exigencias y peticiones tanto a nivel estético, como en el ámbito de seguridad alimentaria y sostenibilidad.

  • Estético: disponemos de un riguroso sistema de aprobación de diseños; alta calidad de impresión en cuanto a textos, símbolos y colores; consistencia de la calidad en cada fabricación de principio a fin (mediante la impresión de huecograbado); posibilidad de personalización en los diseños mediante la tecnología offset digital, etc.
  • Seguridad alimentaria: cumplimos con la legislación vigente en el caso de materiales en contacto directo con alimentos, y también estamos certificados en las normas internacionales de seguridad alimentaria, con las que certificamos que todas las partes del proceso están bajo control y aseguramos una total trazabilidad de los productos.
  • Comprometidos con el medio ambiente: desarrollamos proyectos orientados a la innovación y la sostenibilidad. Por ello, en materias primas intentamos reducir al máximo el peso del embalaje y/o etiquetado ofreciendo materiales de menor gramaje/espesor; soluciones innovadoras como las etiquetas autoadhesivas Linerless; o pasando de estructuras laminadas a monolámina; ofrecemos materiales sostenibles (Sleeves de PLA, más reciclables), sustituimos el plástico por el papel en embalaje flexible y en el etiquetado de papel utilizamos papeles, con base reciclada y procedentes de bosques controlados (Certificación FSC).


¿Necesitas una etiqueta para tus productos alimenticios?
¡No esperes más! Contáctanos para diseñar tu mejor etiqueta.