Loader

Envase sostenible para los cubitos de caldo

Es una evidencia que el valor de la sostenibilidad en el packaging se ha convertido en una prioridad tanto para la industria del envasado como para el propio consumidor, quien demanda cada vez más este tipo de soluciones. De modo que, hoy día, la industria de consumo focaliza su actividad hacia una economía circular basada en reducir, reutilizar y reciclar. 

Por todo esto, hoy os vamos a hablar de un nuevo producto que, desde Rieusset, hemos homologado en uno de nuestros clientes con el objetivo de reducir la huella de carbono y el impacto ambiental de su envase. Se trata de los cubos de caldo.

Pero antes ¡Vamos a situarnos!

¿Qué son los cubos de caldo?

El cubo de caldo, también conocido como pastilla de caldo o dado de sopa, es una forma concentrada y deshidratada de almacenar un caldo de carne, pollo, verduras o incluso, pescado. 

Probablemente en algún momento habréis recurrido a estas clásicas pastillas que, sin duda, proporcionan buenos resultados degustativos y, a su vez, nos facilitan la tarea culinaria.

El envase de los cubos de caldo

A todos nos resulta familiar esta imagen, ¿verdad?

10 cosas sobre los CUBOS de CALDO de POLLO que quizás no sabías

Fuente de la imagen: www.msn.com/

Los cubos de caldo concentrado necesitan un óptimo embalaje para poder ser conservados y transportados desde el lugar de fabricación hasta nuestras cocinas. 

De modo que, desde siempre, han utilizado un material laminado formado por aluminio y papel, cuya adhesión entre ambos se realiza mediante cera.

Pero ¿es óptima esta solución? 

Propuesta de mejora: Innovando para incrementar la sostenibilidad del envase

Cambio de estructura

El producto que hemos homologado, desde Rieusset, es capaz de reemplazar el material laminado formado por aluminio y papel por una estructura monocomponente en base a papel metalizado.

Esta solución ofrece la barrera a la luz requerida por el producto debido a la combinación de una capa metalizada y una película con base cavitada, complementado la misma con una protección mecánica mejorada con respecto al material anteriormente mencionado. 

El brillo metálico externo proporciona una óptima visibilidad y apariencia del producto, mientras que la parte interior se compone de un color blanco que evoca limpieza. 

Esta propuesta permite una reducción en el impacto medioambiental, al ser un producto con menor peso unitario, ya que se elimina el proceso de laminación entre el aluminio y el papel.

Es importante destacar que dicha solución ha sido homologada en uno de nuestros clientes actuales, en las mismas instalaciones que procesan la estructura convencional, sin necesidad de realizar inversiones o modificaciones en la maquinaria.

Innovación en una producto con historia: el origen de los cubos de caldo, con Knorr

Según ellos mismos cuentan, la  historia comenzó en 1838 cuando Carl Heinrich Knorr abrió una fábrica en Heilbronn, Alemania, y comenzó a experimentar con el secado de verduras y especias para conservar la nutrición y el sabor, lo que lo llevó al lanzamiento de las primeras sopas Knorr en toda Europa Continental en 1873.

Este gran adelanto marcó el comienzo de una cadena de avances; el lanzamiento de la nutritiva “Erbswurst», o sopa de arvejas en 1889, hasta la pionera mezcla de salsa europea Knorr en 1908. Fue en 1912 cuando apareció la primera pastilla de caldo Knorr. Un pequeño producto que resultó ser un gran éxito.


Fuente de la imagen: knorr.com

En 1957 los productos Knorr, tales como caldos y sopas, se vendían en 8 países, y en el año 2000 lo hacían en casi 90 países en todo el mundo.

Un producto clave en la historia

La aparición de los cubos de caldo ha sido clave en muchos momentos a lo largo de la historia, y en España hubo un momento donde tuvieron un gran papel. 

La mayoría de los habitantes de la primera mitad del siglo XX, atendiendo a los escasos recursos del momento, tenían que ingeniárselas para alimentarse. Las sopas estaban a la orden del día, aunque tampoco era fácil encontrar los ingredientes apropiados para obtener los sabores y los nutrientes óptimos. Fue en esa época cuando, en Europa, se empezó a extender la idea de este producto. 

Volviendo a España, la Guerra Civil dio el golpe definitivo a la situación de carestía de la población y, en el 1937 el empresario catalán Luis Carulla introdujo los cubos de caldo de pollo (bajo la empresa Gallina de Oro, que posteriormente pasaría a llamarse Gallina Blanca). Su precio, su facilidad de consumo y una creciente dificultad para acceder a los alimentos, popularizaron este producto rápidamente. 

A lo largo del tiempo, los cubos de caldo se han ido adaptando a los requerimientos de la sociedad del momento. Hoy en día, el ritmo de vida actual nos deja a veces poco tiempo para cocinar y este producto nos agiliza, sin duda, la tarea culinaria. 

Las marcas se han ido sumando

Desde que Knorr comenzó a comercializar el caldo concentrado, han sido muchas las marcas que han querido liderar este mercado intentando posicionar sus productos en los primeros lugares.

Entre ellas, encontramos Maggi registrada por Nestlé; la marca AlicanteGallina Blanca; Aneto 100% Natural, entre otras. 

¿Tu marca se mueve en entornos de sostenibilidad?

Hoy día, hay una nueva generación de consumidores que apoyan y tienen muy en cuenta las políticas sociales y medioambientales de las empresas y marcas en las que confían y compran. 

Por ello, teniendo en cuenta que la ingeniería del packaging y embalaje flexible avanza a toda velocidad, muchas empresas ya han encontrado las opciones adecuadas para que su producto se adapte y consiga reducir su huella medioambiental. Con este caso real, queremos anunciar que desde Rieusset seguimos innovando y desarrollando soluciones sostenibles que se adaptan a las necesidades de nuestros clientes y que aportan un beneficio medioambiental al mercado. ¿Te animas a dar el salto?

Rieusset
rieusset@gerosagroup.com