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550 años de la muerte de Gutenberg

A los 550 años de la muerte del inventor de la imprenta, Johannes Gutenberg, desde Rieusset, hemos pensado en escribir este post para dar reconocimiento a quien, con su descubrimiento, nos permite hoy realizar nuestro trabajo.

Es claro que la tecnología actual está muy lejos de lo que él creó pero también es cierto que la imprenta tipográfica pervivió más allá de mediados del siglo XX e, incluso nosotros, aunque fuera en un museo o en fotografías, hemos visto los tipos móviles o las líneas de plomo que se utilizaban en la época.

La imprenta es un método mecánico cuya finalidad es reproducir textos e imágenes sobre un soporte, principalmente, papel que, en sus inicios, aplicaba tinta de base oleosa sobre unas piezas metálicas conocidas como tipos para transferirla al soporte.

Antes de Gutenberg otros intentaron hacer reproducciones de forma mecánica -los romanos con los sellos con los que imprimían hojas de inscripciones, los chinos que crearon lo que podría ser un primer sistema de tipos móviles con piezas de porcelana o los coreanos, que evolucionando el desarrollo de los chinos, crearon un juego de tipos móviles de metal- pero hasta entonces los libros se difundían en copias manuscritas por amanuenses muchos de los cuales eran monjes y frailes dedicados exclusivamente al rezo y a la réplica de ejemplares por encargo del propio clero o de reyes y nobles.

Es curioso porque no todos los monjes copistas sabían leer y escribir. Copiaban signos que en muchas ocasiones no entendían, lo que, cuando se trataba de copiar libros prohibidos era un, “llamémosle”, requisito. Si recordáis la película “El nombre de la Rosa” basada en el libro de Umberto Eco no hace falta decir más.

Y ¿en que se basó Gutenberg para crear su ingenio?

En Europa se utilizaba durante la Alta Edad Media la xilografía para publicar panfletos publicitarios o políticos. Para ello, como si de un trabajo de artesanía se tratase, se trabajaba el texto en hueco sobre una tablilla de madera. Una vez confeccionada, se acoplaba a una mesa de trabajo -también de madera- y se impregnaban bien de tinta negra, azul o roja (sólo existían esos colores). Después se aplicaba el papel y con un rodillo se fijaba la tinta. Como el desgaste de la madera era considerable no se podían hacer muchas copias con el mismo molde.

Aquí fue donde Gutenberg tuvo la idea de crear los tipos móviles a partir de la confección de las letras del alfabeto en madera que luego rellenaba con plomo para ganar resistencia a la impresión. Como plancha de impresión, utilizó una prensa para uva a la que sujetó el soporte con los tipos móviles con un hueco para las letras mayúsculas y los dibujos.

 

Rieusset y la imprenta de Gutenberg

 

Lamentablemente para Gutenberg no pudo disponer del dinero necesario para terminar su proyecto y fue Johann Fust, su asociado, quien con su sobrino, Peter Schöffer, terminaron el trabajo. Estos últimos imprimieron la que hoy se conoce como la “Biblia de Gutenberg”, 150 ejemplares que fueron vendidos a altos cargos del clero, incluida la Santa Sede. Antes, en 1449, Johannes Gutenberg ya había impreso el primer libro, el llamado Misal de Constanza, en la imprenta de Mainz, Alemania.

 

Rieusset y la Biblia de Gutenberg

 

El invento de Gutenberg supuso una gran revolución cultural ya que fue el medio a través del cual se pudo transmitir la palabra a través del tiempo y, con ello, dar pie a la expansión del conocimiento que durante muchos años estuvo secuestrado por los clérigos, las universidades y los patricios.

Dando un salto hacia el presente hemos de decir que la evolución de la impresión ha dado lugar a diversas tecnologías de impresión y reproducción, como son:

  • la flexografía,
  • la serigrafía,
  • el huecograbado,
  • la litografía,
  • la impresión ófset,
  • la xerografía y
  • los métodos digitales

entre otros.

Rieusset, en sus casi 150 años de historia, ha utilizado algunas de estas técnicas como la litografía, el ófset y el huecograbado, siendo este último el que utiliza actualmente.

 

Rieusset Impresora huecograbado

 

Para finalizar una última curiosidad. Johannes Gutenberg se llamaba en realidad Johannes Gensfleisch pero como en dialecto alemán renano este apellido tiene semejanza con “carne de ganso” – si es que no es lo que significa-, el inventor de la imprenta en Occidente prefirió usar el apellido por el cual es conocido, Gutenberg, que es como se llamaba su casa paterna en Maguncia.

¿Qué os ha parecido recordar un poco la historia? Curioso, ¿no? Pues os invitamos a que dejéis vuestros comentarios o, incluso, vuestro reconocimiento a Gutenberg.